El calentamiento por inducción es un proceso que permite calentar piezas metálicas sin contacto físico. Consiste en generar un campo magnético de alta frecuencia por medio de un inductor por el que circula una corriente relativamente elevada (cientos o miles de Amperes).
La pieza que se desea calentar se coloca dentro del potente campo magnético de manera que se genera que induce fuertes corrientes eléctricas sobre la misma.

El calentamiento por inducción consiste en esencia en hacer circular una corriente muy intensa de alta frecuencia a través de un circuito resonante formado por un capacitor y una bobina conectados en paralelo. La pieza que se desea calentar se coloca en el interior de la bobina interceptando el intenso campo magnético generado. De esta forma se inducen corrientes eléctricas sobre la pieza que generan calor por efecto de la resistividad del metal. El campo electromagnético generado, depende de la frecuencia de la corriente alterna, de los materiales, el diseño de la bobina y la distancia entre la bobina y el elemento a calentar.

La facilidad del proceso, la limpieza, la velocidad de calentamiento y la posibilidad de concentrar el calor de un modo selectivo, le ha dado una gran aceptación principalmente a nivel industrial.

Algunas de las aplicaciones son: tratamientos térmicos, forja, fundición, curado de pinturas y adhesivos, soldadura, termo sellado, insertos metálicos, soldadura de tubo, ajustes por contracción, etc.

Otras aplicaciones de calentamiento por inducción son: fabricación de semiconductores, estirado de cristales, resolidificación de estaño, sellado hermético, encendido de getter, formación de puntas de catéter, corte en caliente, etc.

Esquema: